LAS CHOSAS
El problema de la vivienda en el poblador de la ciudad es muy conocido por todos nosotros, pues se construyen de acuerdo a la situación económica de cada poblador, sin mayores ritos ni ceremoniales. Es necesario referirse al problema del poblador rural donde existe un patrón tradicional del sistema de ayuda mutua.
Para la construcción de las casas, reina un ceremonial costumbrista que se cumple estrictamente de generación en generación. Si bien la cooperación recíproca llamada AYNI fue una forma del imperio incaico, sin embargo en la actualidad pervive dentro del campesino.
El futuro dueño de casa solicita la colaboración, de parientes, compadres, vecinos, etc. Quienes concurren al trabajo en forma gratuita pero con cargo de reciprocidad en casos análogos la atención en cuanto a la alimentación, refrescos, provisiones de coca, etc. Corre por parte del propietario.
Los ritos se cumplen desde cuando se innata los cimientos, pues antes de roturar la tierra se levanta llamada TINQA; que consiste el llevar hojas de coca en dos depósitos o vasos los mismos que han sido colocadas en una INQUÑA (especie de mantel pero confeccionado de lana), juntamente con cierta cantidad de coca; cuando todos los concurrentes levantaron las hojas de coca y depositaron en los vasos se llena de alcohol y a la pareja de esposos se les entrega, quienes arrodillados luego de santiguarse y marcar una cruz en el suelo arrojan su contenido al saliente. Los restos del alcohol es colocado para la TINQA es repartido entre todos los asistentes quienes al beberla desean ventura.
El YATIRI (brujo) a falta de este el anciano mas antiguo hace un envoltorio con coca, lana de alpaca, sebo de cualquier animal de preferencia de alpaca, luego de decir algunas oraciones le coloca en una esquina de la futura casa, éste hecho se llama pagar a la tierra.
Cuando los muros están terminados se sacrifica una oveja para servir a los concurrentes cocinado con chuño sancochado y papas en sopa y en seco; parte de la sangre del animal se vierte a las paredes de la casa lo que se llama la WILANCHA, pues el campesino piensa que tierra al igual que los humanos desean probar parte del animal.
Cuando la techumbre se está terminada los propietarios preparan bastante comida y sirven nutridas ruedas de tragos. En la parte superior de la habitación sujeta los listones del techo colocan un envoltorio conteniendo botella de licor, galletas, dulces y otros comestibles; los concurrentes se esfuerzan para conseguir o apoderarse del notorio ingeniándose la manera de trepar, pero como todos no son hábiles, al trepar caen aparatosamente al suelo produciendo hilaridad, a éste acto se le llama el ACHOCALLO.
Es de imaginar que el momento más interesante es la TECHUMBRE, por tanto los dueños de casa se esmeran en preparar bastante comida, consistente en papas y chuño sancochado, carne cosida de la menudencia del animal se prepara la sopa de cebada pelada llamada PHATA.
Los parientes espirituales y consanguíneos se presentan con bombos y pinquillos, ejecutando canciones adecuadas para el acto, y portando cruces de hoja lata, los mismos que se colocan en la parte céntrica del techo en su parte externa que significa ventura. Los festejos se prolongan hasta el amanecer al son de la música.
Para la construcción de las casas, reina un ceremonial costumbrista que se cumple estrictamente de generación en generación. Si bien la cooperación recíproca llamada AYNI fue una forma del imperio incaico, sin embargo en la actualidad pervive dentro del campesino.
El futuro dueño de casa solicita la colaboración, de parientes, compadres, vecinos, etc. Quienes concurren al trabajo en forma gratuita pero con cargo de reciprocidad en casos análogos la atención en cuanto a la alimentación, refrescos, provisiones de coca, etc. Corre por parte del propietario.
Los ritos se cumplen desde cuando se innata los cimientos, pues antes de roturar la tierra se levanta llamada TINQA; que consiste el llevar hojas de coca en dos depósitos o vasos los mismos que han sido colocadas en una INQUÑA (especie de mantel pero confeccionado de lana), juntamente con cierta cantidad de coca; cuando todos los concurrentes levantaron las hojas de coca y depositaron en los vasos se llena de alcohol y a la pareja de esposos se les entrega, quienes arrodillados luego de santiguarse y marcar una cruz en el suelo arrojan su contenido al saliente. Los restos del alcohol es colocado para la TINQA es repartido entre todos los asistentes quienes al beberla desean ventura.
El YATIRI (brujo) a falta de este el anciano mas antiguo hace un envoltorio con coca, lana de alpaca, sebo de cualquier animal de preferencia de alpaca, luego de decir algunas oraciones le coloca en una esquina de la futura casa, éste hecho se llama pagar a la tierra.
Cuando los muros están terminados se sacrifica una oveja para servir a los concurrentes cocinado con chuño sancochado y papas en sopa y en seco; parte de la sangre del animal se vierte a las paredes de la casa lo que se llama la WILANCHA, pues el campesino piensa que tierra al igual que los humanos desean probar parte del animal.
Cuando la techumbre se está terminada los propietarios preparan bastante comida y sirven nutridas ruedas de tragos. En la parte superior de la habitación sujeta los listones del techo colocan un envoltorio conteniendo botella de licor, galletas, dulces y otros comestibles; los concurrentes se esfuerzan para conseguir o apoderarse del notorio ingeniándose la manera de trepar, pero como todos no son hábiles, al trepar caen aparatosamente al suelo produciendo hilaridad, a éste acto se le llama el ACHOCALLO.
Es de imaginar que el momento más interesante es la TECHUMBRE, por tanto los dueños de casa se esmeran en preparar bastante comida, consistente en papas y chuño sancochado, carne cosida de la menudencia del animal se prepara la sopa de cebada pelada llamada PHATA.
Los parientes espirituales y consanguíneos se presentan con bombos y pinquillos, ejecutando canciones adecuadas para el acto, y portando cruces de hoja lata, los mismos que se colocan en la parte céntrica del techo en su parte externa que significa ventura. Los festejos se prolongan hasta el amanecer al son de la música.
